BRAVO. Espectador (6). El chileno apenas tuvo que intervenir bajo palos a lo largo del encuentro y basó su protagonismo en su acertado juego de pies para dar salida al balón con mucho criterio cuando la presión de los hombres más adelantados del Valencia era más asfixiante. Detuvo un tiro de De Paul desde la frontal que habría supuesto el empate pero fue incapaz de detener el tanto de la igualada de Santi Mina.
ALVES. Ordenado (6). El carrilero azulgrana supo incorporarse al ataque sin descuidar sus obligaciones defensivas. Gestionó a la perfección sus penetraciones pese al bonito duelo que mantuvo con Rodrigo de Paul. Sacó de sus casillas a Enzo Pérez con sus medidas coberturas y se entregó a fondo a lo largo de los noventa minutos.
PIQUÉ. Frágil (5). El ‘3’ del Barça intentó atar en corto a Paco Alcácer con la inestimable ayuda de Mascherano para enterrar buena parte de las opciones ofensivas del Valencia. Sin embargo, el ariete ‘che’ se salió con la suya y superó el marcaje de los dos centrales para brindar el 1-1 final a Mina. Exhibió sus recursos técnicos conectando con el mediocampo con criterio y sufrió en exceso cuando el partido se convirtió en un correcalles en el último cuarto de hora.
MASCHERANO. Inseguro (5). El argentino cerró el eje de la zaga y ejerció de salvavidas de Claudio Bravo cuando el Valencia superaba la zona de medios azulgrana. Apenas se vio condicionado por la cartulina amarilla que recibió cumplido el cuarto de hora de juego tras una clara obstrucción sobre Santi Mina pero fue incapaz de frenar a Alcácer junto a Piqué en la acción que derivó en el 1-1. Tuvo que lamentar algunos errores de precisión en la salida de balón.
JORDI ALBA. Meteórico (6). Jugar en la misma banda que Iniesta y Neymar lo hace todo más fácil pero Jordi Alba insistió hasta ser protagonista en Mestalla. El carrilero exhibió toda su punta de velocidad para alcanzar la línea de fondo con asiduidad y abrió el terreno de juego para conceder espacios a sus compañeros. No llegó a tiempo para ayudar a la dupla de centrales en la acción del empate final.
BUSQUETS. Arquitecto (7). El de Badia volvió a mostrar un gran nivel en Mestalla. Clarividente sobre el círculo central, encontró siempre al compañero mejor situado y habilitó al tridente con algunos pases interiores de auténtico tiralíneas. Frenó a Parejo por completo a lo largo de los noventa minutos y tuvo gran parte de la responsabilidad de que Alcácer apenas recibiera balones en zona de peligro.
RAKITIC. Batallador (6). El croata tuvo que sacar a relucir su vertiente más guerrera para secundar a Busquets y competir ante el centro del campo que dispuso Voro en el cuadro local. Recuperó varios balones y nunca rehuyó el choque pero apenas pudo ser trascendente en labores ofensivas. Pisó posiciones de disparo en contadas ocasiones fruto de su labor más sacrificada.
INIESTA. Mágico (8). El de Fuentealbilla firmó otro recital en la medular que quedó empañado por el resultado final. Se entendió a las mil maravillas con Jordi Alba y Neymar y encontró al brasileño con pasmosa facilidad para desesperación de los valencianistas. Sacó a relucir sus mejores armas y conectó con sus compañeros tanto en corto como en profundidad. Fue protagonista en ambas áreas siempre con el balón pegado al pie. No llegó a disponer de ocasiones de gol.
MESSI. Irregular (6). El argentino estuvo participativo desde el inicio aunque volvió a demostrar que su última lesión aún queda algo reciente en el tiempo. Le faltó algo de frescura en los últimos metros aunque le bastó para habilitar a Luis Suárez en el gol del charrúa tras una gran pared con el pie derecho. Mostró su faceta más asistente en algunos tramos del encuentro y dispuso de un buen disparo desde la frontal para volver a desequilibrar la balanza en los minutos finales. Se espera que crezca en las próximas semanas.
SUÁREZ. Goleador (8). El '9' del Barça fue de menos a más. Perdonó algunas opciones claras en el primer tiempo, en algunos casos fruto de la precipitación. Su actuación en Mestalla estuvo condicionada por el duelo de altura que mantuvo con Abdennour. Su férreo marcaje llevo a Suárez al límite hasta el punto de que pudo complicarse la vida tras propinar al central un pisotón. Se partió la cara por el equipo y puso el triunfo en bandeja durante muchos minutos tras firmar un auténtico golazo después de tirar una pared con Messi, romper en velocidad y aguantar la carga del propio Abdennour para sorprender a Doménech por el primer poste.
NEYMAR. Desatado (7). El brasileño demostró que está de dulce en los últimos meses pese a que perdonó algunas opciones claras de ver puerta en la primera mitad. Fue de más a menos y su protagonismo se diluyó progresivamente tras la reanudación. Su primer tiempo fue para enmarcar tras convertirse en una auténtica pesadilla para Vezo. Cambios de ritmo, fintas y arrancadas eléctricas formaron parte de su excelso repertorio que no estuvo exento de trabajo y solidaridad defensiva. Echó de menos un gol que habría sentenciado el partido.