Escaladores de Greenpeace desplegaron esta mañana dos pancartas de 27 metros cuadrados cada una en la fachada del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), en Madrid, con los mensajes "Stop Garoña" y "Stop nucleares".Además, según informó Greenpeace, otro grupo de activistas portaba una pancarta en la que se podía leer "Por un CSN independiente".
La acción, en contra de la reapertura de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), la más antigua de la Unión Europea, ha tenido lugar previamente a la celebración del pleno que el organismo regulador tiene cada miércoles.
Durante más de cuatro horas los escaladores se han mantenido colgados en la fachada principal del organismo y a las 13 horas, tras finalizar la acción, seis activistas de la organización medioambiental han sido trasladados a las dependencias policiales.
Greenpeace pide al CSN que paralice el proceso de evaluación para la reapertura de Garoña, "después de que en el último pleno celebrado el 3 de febrero aprobara varios informes que allanan el camino para que se pueda emitir un informe favorable que permita darle una licencia a Garoña para operar hasta los 60 años".
"Con esta decisión", indica la ONG en un comunicado, "el presidente del CSN, Fernando Martí, ha hecho oídos sordos a la mayoría del Parlamento -todos los grupos parlamentarios menos el PP-, que el pasado martes 2 de febrero pidió a través de una carta que paralizara el proceso de evaluación hasta la formación de un nuevo Gobierno".
Para la organización ecologista, la decisión del CSN es "inaceptable", teniendo en cuenta que "corresponde al Parlamento español ejercer un control continuado sobre las actuaciones del CSN".